En una nueva maniobra para reforzar las políticas migratorias, la administración de Donald Trump ha lanzado CBP Home, una aplicación que permite a los migrantes sin estatus legal en Estados Unidos notificar su intención de abandonar el país sin intervención de las autoridades. La herramienta sustituye a CBP One, utilizada durante el gobierno de Joe Biden para gestionar solicitudes de ingreso en los puertos de entrada.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha justificado la medida como parte de un esfuerzo por “restaurar la integridad del sistema migratorio” y optimizar los recursos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). “Si no lo hacen, los encontraremos, los deportaremos y no volverán jamás”, declaró la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
La implementación de CBP Home se enmarca en una agresiva campaña gubernamental valorada en 200 millones de dólares, bajo el lema “Stay Out and Leave Now” (“Quédate fuera y vete ahora”), cuyo objetivo es disuadir la inmigración irregular.
De CBP One a CBP Home: el giro de la política migratoria
La aplicación CBP One, creada en 2020 bajo la administración Biden, permitió que más de un millón de migrantes en México solicitaran citas en los puertos de entrada. Sin embargo, el gobierno de Trump ordenó su eliminación el mismo día de su investidura, argumentando que la herramienta facilitaba la entrada masiva de extranjeros.
Según el DHS, CBP Home agilizará el proceso migratorio al ofrecer una salida voluntaria a los migrantes indocumentados, evitando detenciones y procedimientos de deportación forzada. Además, el gobierno sostiene que aquellos que abandonen el país de manera voluntaria podrían solicitar su reingreso en el futuro, aunque las actuales leyes de inmigración imponen restricciones de tres años hasta de por vida, dependiendo del tiempo de estancia ilegal.
Reacciones y preocupaciones de activistas
Organizaciones de derechos humanos han manifestado su preocupación por la nueva política, denunciando que el gobierno está presionando a los migrantes a marcharse sin proporcionar alternativas legales. Se estima que 500,000 personas podrían perder su estatus en los próximos meses debido a cambios en programas como el parole humanitario, que beneficiaba a venezolanos y haitianos.
Además, la administración Trump ha propuesto nuevas regulaciones que obligarán a los migrantes sin estatus a registrarse en el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) o enfrentar multas y sanciones penales. Este tipo de medidas han sido criticadas por defensores de inmigrantes, quienes advierten que podrían generar un miedo generalizado que aleje a estas personas de servicios esenciales.
El DHS ha asegurado que la aplicación CBP Home se actualizará automáticamente en las tiendas móviles, aunque no ha detallado cómo se controlará a quienes permanezcan en el país sin un estatus legal vigente.