La detención de la joven cubana Laura de la Caridad González Sánchez en Miramar, Florida, ha generado preocupación en la comunidad migrante en Estados Unidos. La joven de 26 años, quien llegó al país en septiembre de 2022 y recibió el formulario I-220A, fue arrestada este lunes tras acudir a una cita de control con el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
En declaraciones a Univisión, la madre de González Sánchez expresó su angustia: “Estoy rota, estoy destruida. Es mi única hija”. Según relató, su hija no tenía antecedentes criminales ni estaba bajo ninguna investigación. Sin embargo, las autoridades le informaron que había sido detenida junto a un grupo de migrantes en circunstancias similares.
El abogado de la joven afirmó que su arresto es una medida arbitraria: “No tiene pasado delictivo y, en vez de dejarla regresar a su casa, la detuvieron. Simplemente le dijeron que había una medida nueva, cosa que hasta el momento se desconoce”.
Univisión también reportó que al menos 18 cubanos con el mismo estatus migratorio fueron arrestados en la misma jornada, lo que ha intensificado el temor entre quienes poseen el I-220A, un documento que les permite permanecer en libertad bajo supervisión mientras sus casos avanzan.
Expertos en inmigración han vinculado estas detenciones con un posible endurecimiento de la política migratoria. Según Univisión, este cambio podría estar relacionado con la postura del expresidente Donald Trump, quien ha prometido eliminar la política de «detener y soltar» y revisar los casos de quienes ingresaron al país en los últimos años para determinar si deben permanecer en libertad.
Ante esta nueva realidad, abogados y defensores de los derechos de los migrantes instan a quienes poseen el I-220A a informarse bien antes de acudir a sus citas con ICE y buscar asesoría legal para conocer sus opciones en este incierto panorama migratorio.