La Aduana General de la República de Cuba quedó en el centro de la polémica tras anunciar con bombo y platillo el decomiso de 30 mil “dólares falsos” en el aeropuerto de Varadero, que en realidad eran simples billetes de utilería comprables en Amazon por menos de 10 dólares. El hecho fue divulgado por el propio vicejefe primero de la Aduana, William Pérez González, a través de un mensaje en Twitter, donde celebraba el supuesto logro dentro de un “ejercicio intensificado de enfrentamiento a las drogas”.
En su publicación, Pérez aseguró que se intentaba introducir la suma desde Estados Unidos, y que se había procedido con una denuncia penal, al considerar el acto como un intento de violar los límites permitidos de ingreso de divisas al país.
Sin embargo, la celebración fue efímera. Apenas compartido el anuncio, miles de usuarios en redes sociales ridiculizaron la acción, señalando lo obvio: los billetes decomisados no eran más que dinero de atrezo cinematográfico, claramente identificados con frases como “For Motion Picture Purposes” y “In Props We Trust”.
#AduanadeCuba en el marco del ejercicio intensificado de enfrentamiento a las Drogas, detecta en el aeropuerto de Varadero 30 mil USD falsos que intentaban introducir al país desde los EUA, se procedió a denunciar el caso para procesar penalmente.#FronreraSegura #ToleranciaCero pic.twitter.com/8oNSRaVEcU
— Wiliam Pérez González (@vicejefeagr) March 23, 2025
Las imágenes mostraban billetes de 100 dólares que suelen utilizarse para videoclips, obras teatrales o bromas, y que no tienen valor legal ni constituyen delito, salvo que se usen con intención de estafa. “Es como decomisar billetes de Monopolio”, ironizó un usuario.
A pesar del aluvión de burlas, algunos defensores del régimen intentaron justificar la medida, aludiendo a casos recientes donde billetes de este tipo fueron utilizados en estafas reales. Uno de ellos ocurrió en Matanzas, cuando un individuo intentó pagar en una cafetería con un billete falso similar, lo que derivó en su arresto.

No obstante, el bochorno ya estaba hecho. La falta de preparación del personal aduanero y la sobreactuación institucional quedaron en evidencia, poniendo una vez más en entredicho la seriedad de las autoridades cubanas, que lejos de enfocarse en verdaderas amenazas, desvían recursos y atención hacia absurdos dignos de una comedia.
«Le mandé a mi hijo de 5 años un helicóptero de 60 dólares de Amazon, y en Holguín se lo decomisaron a la persona que lo llevaba. La retuvieron durante horas, como si se tratara de un dron. Mi hijo se pasó cuatro días llorando.» comentó un usuario en las redes sociales.
Este caso no fue aislado. Durante el mismo fin de semana, la Aduana cubana también informó sobre la detección de tirillas sublinguales con THC y el frustrado intento de sacar del país dos kilos de oro escondidos en un equipaje en el Aeropuerto Internacional José Martí. Sin embargo, estos casos reales pasaron a segundo plano ante el espectáculo internacional causado por unos simples billetes de juguete.