El gobierno cubano anunció que en 2025 se realizará una reparación capital a la termoeléctrica Antonio Guiteras, la mayor del país, que implicará su paralización por un periodo de ocho a diez meses. Esta unidad, situada en Matanzas y con capacidad de 280 megavatios, no ha sido intervenida de forma profunda desde 2004, lo que agrava el panorama en un país ya sometido a apagones prolongados y persistentes fallos eléctricos.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, reconoció en una extensa entrevista al diario Granma —dividida en tres partes— que la central termoeléctrica Guiteras debió haber recibido al menos dos reparaciones capitales en los últimos 20 años, pero estas nunca se ejecutaron.
El régimen ha condicionado el inicio de la obra a la llegada del “90% o más” de los recursos contratados, los cuales aún se encuentran en proceso de adquisición.
La Guiteras no es la única central crítica. También están previstas reparaciones profundas en las plantas de Carlos Manuel de Céspedes (Cienfuegos), Santa Cruz del Norte, Santiago de Cuba y la reconstrucción total de Felton 2, en Holguín, destruida por un incendio en 2022. Este último es un proyecto calificado como “gigantesco”, cuya duración será de al menos dos años.
En paralelo, el Gobierno impulsa la instalación de 46 parques solares fotovoltaicos, con promesas de alcanzar los 1.000 MW de capacidad renovable en 2025. Algunos de estos parques ya están sincronizados al Sistema Eléctrico Nacional (SEN), y se espera que para abril estén activos diez, lo que —según el ministro— equivaldría al aporte de una termoeléctrica Felton “nueva”.
Estos parques contarán con sistemas de baterías para estabilizar la red eléctrica y, en algunos casos, almacenar energía durante varias horas. Sin embargo, el propio funcionario admite que por ahora no pueden operar de forma aislada ni arrancar sistemas por sí solos, lo que limita su efectividad inmediata.
Mientras tanto, el país sigue dependiendo de la generación distribuida, con más de 150 centrales de diésel y fueloil repartidas por todo el territorio. El plan oficial es recuperar 850 MW de potencia en este sector durante 2025, con apoyo técnico de China. En palabras del ministro, estas plantas han sido clave para cubrir apagones recientes como el provocado por la caída de Felton 1.
De la O Levy aseguró que hay dos contratos activos para la instalación de 2.000 MW en energía renovable, uno de ellos supuestamente de ejecución inmediata. Sin embargo, reconoció múltiples contratiempos logísticos: falta de contenedores, escasez de barcos y desvíos forzados por otros puertos, lo cual retrasó la llegada de los componentes.
A pesar del discurso oficial de que “todo marcha según cronograma”, los cubanos siguen sumidos en una emergencia energética crónica, con cortes diarios, deterioro acelerado de infraestructuras y un modelo energético que depende de combustible importado y termoeléctricas obsoletas. El régimen insiste en que “se ve la luz al final del camino”, pero esa promesa choca con la cruda realidad de una población exhausta, sin soluciones concretas y con cada vez menos fe en los anuncios oficiales.