Una tragedia sacudió a la comunidad cubana en Estados Unidos tras el asesinato de Yannelis de la Caridad Casales, una joven de 30 años que fue brutalmente apuñalada en Jacksonville, al norte de Florida, presuntamente a manos de su pareja, Carlos Yordanis Aldana, de 38 años, un ciudadano cubano que había regresado recientemente de la isla tras cumplir una condena de tres años de prisión.
La historia de Yannelis y Carlos, marcada por años de separación y dificultades migratorias, tuvo un reencuentro cargado de emoción el pasado 16 de marzo. En redes sociales, Yannelis compartió un video dándole la bienvenida a su pareja en el aeropuerto, celebrando lo que parecía el inicio de una nueva vida juntos en Estados Unidos. Sin embargo, apenas dos semanas después, la relación terminó en tragedia.
Según el informe de la Oficina del Sheriff de Jacksonville (JSO), en la madrugada del domingo 30 de marzo, Aldana fue encontrado herido en la vía pública con cortes en la pierna y la mano. Un rastro de sangre condujo a los agentes hasta el apartamento de Yannelis, en el área de Arlington, donde hallaron su cuerpo sin vida, con al menos 15 puñaladas. Los paramédicos la declararon muerta en la escena.
Las autoridades han calificado el caso como un episodio de violencia doméstica. Aldana fue arrestado bajo cargos de asesinato en segundo grado y permanece detenido sin derecho a fianza mientras espera su audiencia judicial.
El crimen ha generado conmoción entre familiares y amigos, quienes recuerdan a Yannelis como una mujer alegre, trabajadora y llena de sueños. La joven había llegado a Estados Unidos con un documento migratorio I-220A y luchaba por establecerse mientras esperaba la llegada de su pareja, a quien había apoyado incluso durante su encarcelamiento en Cuba.
Desde Santiago de Cuba, el padre de la víctima expresó su devastación e incredulidad, sin poder explicar cómo una relación que parecía renacer terminó con la vida de su hija.
El caso ha reavivado el debate sobre la vulnerabilidad de mujeres migrantes ante situaciones de abuso y la urgencia de fortalecer los mecanismos de prevención y apoyo a víctimas de violencia doméstica. Organizaciones comunitarias han reiterado la importancia de brindar recursos a mujeres que, como Yannelis, enfrentan la soledad del exilio y la complejidad de relaciones marcadas por el trauma y la dependencia emocional.
Mientras tanto, familiares han iniciado una campaña en GoFundMe para recaudar fondos destinados a los gastos funerarios y repatriar el cuerpo de Yannelis a Cuba. La comunidad cubana en Florida, consternada por lo ocurrido, exige justicia y mayor visibilidad para los casos de violencia que afectan a las mujeres migrantes.