El congresista cubanoamericano Carlos Giménez ha instado al Departamento de Seguridad Nacional de EE.UU. a deportar a más de un centenar de exfuncionarios cubanos acusados de haber participado en la represión dentro de la isla y que ahora residen en territorio estadounidense. La solicitud fue enviada en una carta dirigida a la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, en la que Giménez advierte que estas personas tienen «vínculos directos con el Partido Comunista de Cuba y con el aparato represivo del régimen».
Según el documento citado por The Miami Herald, los 108 nombres incluidos en la lista provienen de una base de datos elaborada por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba, que ha identificado a antiguos funcionarios del Ministerio del Interior, miembros del sistema judicial y líderes del Partido Comunista que participaron en la persecución de disidentes y manifestantes en Cuba. Entre ellos se encuentra un exteniente coronel que dirigió dos prisiones en la provincia de Matanzas.
🚨ÚLTIMA HORA —> Le acabo de enviar una carta a la Secretaria de Seguridad Nacional para DEPORTAR a los agentes del régimen asesino en #Cuba que ahora residen en los Estados Unidos.
— Rep. Carlos A. Gimenez (@RepCarlos) March 20, 2025
Los que atropellan al pueblo de #Cuba no tienen cabida en esta gran nación. #SOSCuba🇺🇸 pic.twitter.com/hOHHJg4Fpu
Giménez sostiene que la presencia de estos individuos en EE.UU. no solo pone en riesgo a las comunidades locales, sino que también podría facilitar actividades de espionaje, coerción política e infiltración del régimen cubano en el país. «Es inaceptable que Estados Unidos brinde santuario a personas que han trabajado activamente para reprimir y perseguir al pueblo cubano, mientras miles de solicitantes de asilo legítimos esperan su oportunidad para refugiarse en nuestro país», enfatizó el congresista.
El caso de Manuel Menéndez Castellanos, exjefe del Partido Comunista en Cienfuegos, generó controversia el año pasado cuando se reveló que había ingresado a EE.UU. por el Aeropuerto Internacional de Miami. Este hecho llevó a que otros legisladores cubanoamericanos, como Mario Díaz-Balart, María Elvira Salazar y Marco Rubio, exigieran una investigación sobre su ingreso al país.
Si bien algunos de estos exfuncionarios han llegado a EE.UU. cruzando la frontera con México, otros lo han hecho mediante programas de parole humanitario que han sido eliminados desde la administración Trump. Organizaciones de derechos humanos y medios independientes han alertado sobre cómo estos individuos habrían ocultado su pasado para obtener beneficios migratorios en EE.UU.
Uno de los implicados en la lista de Giménez, Tomás Emilio Hernández Cruz, un exalto funcionario de la inteligencia cubana, fue arrestado la semana pasada en el condado de Broward por fraude migratorio y actualmente enfrenta un proceso de deportación.
El pedido de Giménez subraya la creciente preocupación de la comunidad exiliada sobre la llegada de represores cubanos a EE.UU., en un contexto en el que más de un millón de personas han abandonado la isla en los últimos años, escapando de la peor crisis económica y social en décadas.