El transporte interprovincial en crisis: más pasajeros, pero peor servicio en la Empresa de Ómnibus Nacionales
La Empresa de Ómnibus Nacionales (EON) cerró el 2024 con un aumento en la cantidad de pasajeros transportados, pero con un servicio cada vez más deteriorado debido a la falta de combustible, piezas de repuesto y problemas organizativos. Así lo reconoció el ministro del Transporte, Eduardo Rodríguez Dávila, en un balance anual publicado en redes sociales.
Según los datos oficiales, la EON transportó 8.870.473 pasajeros en 2024, un incremento de 1.729.655 personas respecto al año anterior. Sin embargo, este crecimiento no se debe a una mejoría en el servicio, sino a la inclusión de medios arrendados y recorridos locales en apoyo al transporte urbano, más que al interprovincial.
Menos rutas, más atrasos y una flota en crisis
A pesar del aumento en pasajeros, las cifras revelan una severa crisis operativa:
- Solo el 74% de las rutas de 2019 están en funcionamiento.
- Apenas se realizan el 36% de las salidas diarias de ese año.
- La puntualidad cayó al 87%, con más de 8.800 atrasos registrados en 2024.
El ministro identificó cinco problemas clave que han impactado el servicio:
- Combustible insuficiente, afectando la regularidad de las rutas.
- Déficit de lubricantes, lo que dificulta el mantenimiento.
- Grave crisis financiera, con deudas acumuladas.
- Fallas en la comunicación con los pasajeros, especialmente ante retrasos y cancelaciones.
- Escasez de piezas de repuesto, incrementando el número de ómnibus fuera de servicio.
En 2024, el Coeficiente de Disponibilidad Técnica (CDT) de la flota cayó al 50%, una reducción del 19% en comparación con el año anterior. De los 588 ómnibus de la empresa, 240 permanecieron inoperativos debido a averías. Se registraron 1.453 roturas durante el año, lo que elevó el índice de fallos a 49,7 por cada 10.000 kilómetros recorridos, con un tiempo medio de reparación de 4,3 horas por vehículo.
Sin soluciones a la vista para 2025
Rodríguez Dávila reconoció que el reto para 2025 será revertir estos indicadores desfavorables y mejorar la operatividad del servicio interprovincial, pero no ofreció detalles concretos sobre cómo el gobierno enfrentará estos problemas.
El transporte en Cuba sigue en crisis y, sin un plan claro para revertir el deterioro, los cubanos continuarán enfrentando dificultades extremas para desplazarse dentro de la isla.