Las autoridades cubanas anunciaron el restablecimiento progresivo del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) tras más de 48 horas de apagón generalizado, afectando a toda la isla en uno de los cortes más prolongados de los últimos meses.
El ingeniero Lázaro Guerra Hernández, directivo de la Unión Eléctrica (UNE), informó en la televisión estatal que la interconexión del SEN se ha logrado desde La Habana hasta Guantánamo, con Artemisa y Pinar del Río aún pendientes de integración.
Entre las unidades en proceso de reactivación se encuentran Guiteras, Renté 3, Santa Cruz (bloque 3) y Mariel (unidad 8), mientras que Energás Boca de Jaruco ya se encuentra en operación, aportando 935 MW al sistema, según comunicó en redes sociales el periodista oficialista Lázaro Manuel Alonso.
A pesar del avance en la reconexión, Pinar del Río y Artemisa siguen operando con microsistemas locales hasta que la termoeléctrica Antonio Guiteras logre sincronizarse completamente con la red nacional.
En La Habana, barrios como Boyeros, Guanabacoa, Centro Habana, Marianao, Cerro, 10 de Octubre, La Lisa, Playa, San Miguel del Padrón y Arroyo Naranjo ya cuentan con suministro eléctrico parcial, con una demanda cubierta de 68 MW, lo que representa apenas el 19% de los clientes en la capital.
Según la UNE, el SEN ha alcanzado una capacidad operativa de 973 MW, aunque el proceso de normalización del servicio aún requiere la activación de más unidades de generación.
Este apagón masivo, el cuarto en menos de seis meses, tuvo su origen el pasado viernes en una avería en la subestación de Diezmero, La Habana, provocando una caída total del sistema eléctrico. La crisis energética en Cuba se agrava por la falta de inversión, la obsolescencia de la infraestructura y la escasez de combustible, factores que han generado cortes de electricidad recurrentes en los últimos años.
Mientras el gobierno intenta restablecer la estabilidad del SEN, la población cubana sigue padeciendo las consecuencias de una crisis energética que parece no tener solución a corto plazo.