Paulito FG recibe una multitudinaria despedida en La Habana tras su trágico fallecimiento
Familiares, amigos y seguidores despidieron este lunes al cantante cubano Paulito FG, quien falleció el sábado en un accidente automovilístico en La Habana. El velorio se llevó a cabo en la funeraria de Calzada y K, en el Vedado, donde cientos de personas se congregaron para rendir homenaje al artista de 63 años, reconocido por su aporte a la música popular bailable en Cuba.
El Instituto de Información y Comunicación Social de Cuba (ICS) informó que el cantante fue sepultado en el Panteón de la Cultura de la Necrópolis de Colón, junto a otras leyendas de la música cubana como Adalberto Álvarez y José Luis Cortés (El Tosco).
Autoridades y el pueblo cubano rinden homenaje
El sepelio contó con la presencia de figuras del ámbito cultural y político del régimen cubano, incluyendo a Lis Cuesta, esposa de Miguel Díaz-Canel, y la viceprimera ministra Inés María Chapman. Además, se colocaron ofrendas florales enviadas por Raúl Castro y Díaz-Canel, según reportó Cubadebate.
En las imágenes difundidas por la prensa oficialista, se observó una multitud acompañando el féretro en su trayecto final hasta el Cementerio de Colón, reflejando el impacto de la carrera de Paulito FG en la música cubana.
Un legado en la música popular bailable
El Instituto Cubano de la Música (ICM) lamentó la pérdida del artista, destacándolo como “uno de los exponentes más genuinos y versátiles de la música cubana”, con una carrera que trascendió las fronteras de la isla.
El ICS resaltó su contribución a la fusión de la salsa y la timba, así como su labor en la formación de nuevas generaciones a través del programa Sonando en Cuba, que promovía la herencia musical de la isla.
Una carrera marcada por la polémica
Más allá de su legado musical, Paulito FG también estuvo envuelto en controversias políticas. En octubre de 2020, el alcalde de Miami, Francis Suárez, lo declaró «persona non grata», debido a sus declaraciones de apoyo a Fidel Castro y al régimen cubano.
En aquel momento, el cantante evitó abordar directamente la polémica, limitándose a declarar que «para él, la política es una, los cubanos», y que ningún escrutinio público afectaría su carrera.
A pesar de las controversias, su influencia en la música cubana es innegable, y su despedida masiva en La Habana reafirma el impacto de su trayectoria en la cultura popular de la isla.