La administración de Estados Unidos ha dejado claro que solo establecerá contacto con el régimen de Cuba cuando lo considere necesario. Esta declaración llega luego de que el viceministro de Relaciones Exteriores cubano, Carlos Fernández de Cossío, expresara su preocupación por la falta de comunicación con Washington en temas migratorios y de deportaciones.
«Cuando Estados Unidos necesita reunirse con el gobierno cubano, lo hacemos», respondió el Departamento de Estado en un correo enviado a Martí Noticias, en respuesta a las declaraciones del diplomático cubano. De Cossío había manifestado que la Administración Trump aún no ha discutido con La Habana el aumento de deportaciones o cualquier revisión de los acuerdos migratorios vigentes.
El funcionario cubano señaló que, hasta la fecha, solo dos vuelos de repatriación han llegado a la isla desde enero, transportando a menos de un centenar de deportados en total. Además, recalcó que las deportaciones masivas de cubanos que ingresaron legalmente a Estados Unidos no estaban contempladas en los acuerdos firmados entre ambos países.
En paralelo, el Departamento de Estado ha reafirmado su política de línea dura contra el régimen castrista, revocando varias de las medidas implementadas por la saliente Administración Biden. El secretario de Estado, Marco Rubio, celebró la decisión del presidente Donald Trump de mantener a Cuba en la lista de Estados Patrocinadores del Terrorismo y actualizar la Lista Restringida de Cuba.
«Nos mantenemos firmes en nuestro compromiso con el pueblo cubano y promovemos la rendición de cuentas por las acciones del régimen cubano», declaró Rubio, subrayando que no habrá concesiones con el gobierno de La Habana.
Las tensiones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos parecen intensificarse, mientras Washington mantiene su postura de no ceder terreno frente a un régimen al que considera responsable de violaciones a los derechos humanos y represión contra su propio pueblo.