El Gobierno de Estados Unidos advirtió que impondrá sanciones «severas y crecientes» a Venezuela si el régimen de Nicolás Maduro se niega a recibir deportados venezolanos, según anunció el secretario de Estado, Marco Rubio.
Rubio subrayó que Venezuela está obligada a aceptar el retorno de sus ciudadanos repatriados y que esto no es negociable ni merece ninguna recompensa. “A menos que el régimen de Maduro acepte un flujo constante de vuelos de deportación, sin más excusas o retrasos, EE.UU. aplicará nuevas sanciones severas y crecientes”, enfatizó el funcionario a través de su cuenta en X (antes Twitter).
Venezuela is obligated to accept its repatriated citizens from the U.S. This is not an issue for debate or negotiation. Nor does it merit any reward. Unless the Maduro regime accepts a consistent flow of deportation flights, without further excuses or delays, the U.S. will impose…
— Secretary Marco Rubio (@SecRubio) March 18, 2025
El tema de la repatriación ha sido motivo de fricciones entre ambos gobiernos. En febrero, el expresidente Donald Trump aseguró que Venezuela se había comprometido a recibir a sus ciudadanos deportados, incluidos miembros del grupo criminal Tren de Aragua. No obstante, según Washington, Caracas ha incumplido el acuerdo.
La crisis se intensificó recientemente cuando EE.UU. deportó a El Salvador a 238 venezolanos, presuntamente integrantes del Tren de Aragua, junto a 23 salvadoreños. Estas personas fueron enviadas al Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), donde permanecerán detenidas un año, según un convenio entre Washington y el gobierno de Nayib Bukele.
Mientras el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) afirma que verificó cuidadosamente los lazos de los deportados con el Tren de Aragua, Venezuela rechaza estas acusaciones y denuncia la deportación como un acto de criminalización de la migración venezolana.
El régimen de Maduro también argumentó que la revocación de la licencia para que Chevron opere en el país afectó los vuelos de deportación, una afirmación que EE.UU. desestima.
Con la nueva advertencia de Washington, el conflicto migratorio se posiciona como un punto de alta tensión en la ya deteriorada relación entre EE.UU. y Venezuela.