El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha intensificado la supervisión sobre inmigrantes con el documento I-220A, generando preocupación entre miles de cubanos que buscan regularizar su estatus en Estados Unidos. La información fue reportada por el periodista Wilfredo Cancio Isla en la web CaféFuerte.
Desde esta semana, quienes comparecieron a sus citas en las oficinas de ICE en Florida han sido temporalmente retenidos y notificados sobre nuevas medidas de control. Estas incluyen su ingreso al Programa de Supervisión Intensiva de Apariciones (ISAP), un sistema alternativo a la detención que exige registros periódicos con ICE, restricciones de movimiento y posibles verificaciones domiciliarias por autoridades locales.
Según testimonios recogidos por CaféFuerte, el sistema de monitoreo se gestiona a través de una aplicación móvil que impone un riguroso calendario de citas. Los afectados deben estar disponibles semanalmente para controles telefónicos o videollamadas, además de posibles visitas presenciales.
En oficinas como la de Miramar (Broward), algunos inmigrantes fueron trasladados a un centro en Miami Lakes para completar el proceso antes de ser liberados. Sin embargo, casos como el de la cubana Laura González, de 26 años, reflejan una retención más prolongada de algunos beneficiarios del I-220A.
Este documento, otorgado a más de 400,000 cubanos, permite la permanencia en EE.UU. bajo libertad supervisada, aunque no se reconoce como admisión legal en el país. La decisión de ICE ha provocado incertidumbre y temor en la comunidad, con voces críticas como la del abogado Willy Allen, quien considera que la medida busca “intimidar a los inmigrantes y desalentarlos a defender su permanencia”.
La intensificación del control sobre los I-220A coincide con el relanzamiento de CBP Home, aplicación que sustituye a CBP One y que permitirá a los inmigrantes notificar voluntariamente su deseo de autodeportarse. En Florida, estas acciones se enmarcan dentro de la política migratoria del gobernador Ron DeSantis, quien ha reforzado la cooperación entre ICE y los cuerpos policiales estatales.
Mientras miles de cubanos esperan una solución definitiva a su estatus migratorio, las esperanzas están puestas en un fallo del Onceno Circuito de Apelaciones en Atlanta, donde en septiembre se debatirá si el I-220A puede considerarse un documento de admisión.