Líderes religiosos de diversas denominaciones en Cuba han alzado sus voces contra el más reciente golpe económico que impone el régimen: la dolarización parcial de los servicios de internet por parte de la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA). Una medida que, según denuncian, profundiza la desigualdad y el sufrimiento de un pueblo ya devastado por la pobreza y la represión.
La Iglesia Evangélica Pentecostal Asambleas de Dios, la mayor denominación evangélica legalmente registrada en el país, emitió un enérgico comunicado en el que exige la inmediata derogación del tarifazo anunciado por ETECSA el pasado 30 de mayo. El superintendente Moisés de Prada advirtió que estas medidas no solo son injustas, sino “una carga insostenible para las familias cubanas comunes, formadas por amas de casa, obreros, campesinos, estudiantes y ancianos”.
“Expresamos nuestra profunda preocupación ante las recientes medidas que encarecen el acceso a servicios de telecomunicaciones, que ya eran limitados y costosos”, señaló de Prada en declaraciones a Martí Noticias.
El reclamo ha encontrado eco en otras voces religiosas. La Iglesia Presbiteriana Reformada en Cuba también condenó la política económica del régimen de Miguel Díaz-Canel, calificando como “irrelevantes” sus constantes apelaciones a la “resistencia” y la “creatividad”, mientras ignora la realidad de familias que temen por el colapso de sus viviendas frente a lujosos hoteles construidos por el Estado.
Mario Félix Lleonart, pastor protestante radicado en Washington D.C., celebró la inédita coincidencia entre ambas iglesias. “Es muy significativo que dos tradiciones religiosas diferentes coincidan en denunciar la misma injusticia. Esto demuestra que la crisis del país trasciende lo ideológico y afecta a todos por igual”, apuntó.
La Red Ministerial Restaurando Vidas, desde Trinidad (Sancti Spíritus), expresó públicamente su respaldo al pronunciamiento de las Asambleas de Dios. En redes sociales, el apóstol Osdeni Machado subrayó: “Como iglesia y con la responsabilidad que sentimos como ministros del evangelio con nuestra sociedad cubana, nos hacemos parte de este comunicado”.
También se sumó Abdiel Morfa, vicepresidente de la Convención Bautista de Cuba Occidental, quien aunque habló a título personal, advirtió que el tarifazo impacta directamente a los seminarios eclesiásticos y centros de formación teológica que dependen del acceso a internet para impartir enseñanza.
“Reclamamos un precio justo que toda la población pueda asumir”, afirmó Morfa, sumándose al llamado a una rectificación urgente de las autoridades.
El respaldo de múltiples instituciones religiosas evidencia un despertar moral dentro del ámbito religioso cubano, que se suma al creciente rechazo ciudadano ante una dirigencia que, lejos de aliviar la crisis, impone nuevas formas de exclusión digital y económica. Una señal clara de que incluso las voces más prudentes han decidido no guardar más silencio.

