Un incendio forestal de grandes proporciones continúa activo en la provincia de Pinar del Río, afectando unas 300 hectáreas de bosques de pinos en el municipio de San Juan y Martínez, informó Granma. El siniestro, que inició en la tarde del martes en la zona de Torre Vieja, avanza sin control debido a la sequía extrema y los fuertes vientos que azotan la región.
Según declaraciones del jefe del Cuerpo de Guardabosques en la provincia, teniente coronel Alexander Pereda Burón, las llamas se han extendido rápidamente debido a rachas de viento de hasta 50 kilómetros por hora y a la inaccesibilidad del terreno, cubierto de densa vegetación. La falta de lluvias durante más de un mes ha generado condiciones propicias para la propagación del fuego.
Brigadas especializadas, compuestas por fuerzas del Cuerpo de Guardabosques y empresas forestales de los municipios cercanos, han desplegado estrategias para contener el siniestro. Se están aplicando trochas cortafuegos y técnicas de contracandela con el fin de evitar que el incendio avance hacia otros municipios, como Guane, con el que la zona colinda.
El incendio de Pinar del Río es el más grande registrado en Cuba en lo que va del año, en un contexto donde la isla enfrenta un preocupante aumento de estos eventos. De acuerdo con datos oficiales, entre el 1 de enero y el 24 de febrero de 2025 se han reportado 70 incendios forestales, afectando más de 161 hectáreas de bosques. Las autoridades atribuyen la mayoría de estos siniestros a negligencias humanas.
El período crítico para incendios forestales en Cuba abarca de enero a mayo, coincidiendo con la época seca. En 2024, la campaña de prevención contra incendios cerró con 326 siniestros que devastaron casi 3.000 hectáreas de bosques en toda la isla.
Las autoridades forestales y de emergencia continúan en la zona combatiendo el fuego, pero la falta de lluvias y las condiciones meteorológicas adversas representan un desafío significativo para su total extinción.