En un intento por desacreditar las protestas ciudadanas y reforzar su discurso de control, las autoridades del Partido Comunista de Cuba (PCC) en Granma han publicado una imagen en la que la madre cubana Mayelín Carrasco Álvarez, detenida días atrás por manifestarse contra la crisis, aparece junto a la secretaria del PCC en la provincia, Yudelkis Ortiz, y la gobernadora Yanetsy Terry Gutiérrez. La funcionaria aseguró que Carrasco está “muy arrepentida” de su actuar, en un aparente intento por demostrar el supuesto error de la manifestante.
La detención de Carrasco desató protestas en el poblado de Guamo, donde vecinos exigieron su liberación al grito de “¡Queremos a Mayelín!”. La madre de 47 años había sido arrestada tras subir a una plataforma en la Plaza de Río Cauto y denunciar en voz alta el abandono estatal. “¿Dónde está la Revolución? No hay Revolución porque todo se ha caído”, exclamó en un video divulgado en redes. Su protesta fue sofocada rápidamente cuando dos agentes la sacaron del lugar por la fuerza.
Ortiz, la máxima representante del PCC en Granma, justificó la represión alegando que “Cuba es un Estado de derechos” y que los ciudadanos deben mantener el “respeto a las normas jurídicas”. Además, sugirió que Carrasco había sido manipulada por supuestos “odiadores”, término que el oficialismo emplea para descalificar a los disidentes.
El Gobierno de Río Cauto intentó desacreditar la denuncia de la madre al asegurar que se le habían ofrecido diversas oportunidades laborales, todas rechazadas. También mencionaron que su pareja recibió ofertas de empleo, pero tampoco aceptó. Sin embargo, estos argumentos no han convencido a la población, que ve en este caso una muestra del profundo malestar que vive el país.
Mientras la prensa oficial intenta minimizar el impacto de la protesta, la publicación de la fotografía con Carrasco se percibe como una estrategia propagandística para apagar el descontento social. Sin embargo, lejos de calmar las tensiones, la maniobra evidencia la desesperación del régimen cubano, que enfrenta un creciente rechazo popular en medio de la peor crisis económica y social de su historia.