En un nuevo acto de cinismo, el dictador venezolano Nicolás Maduro justificó la falta de vuelos de repatriación de migrantes venezolanos deportados de Estados Unidos alegando que la decisión de Washington de revocar la licencia de Chevron afectó la comunicación entre ambos países. Según Maduro, esta medida ha interferido con los planes para traer de regreso a los ciudadanos venezolanos, aunque no ofreció pruebas ni detalles concretos sobre cómo la revocación impacta la logística de estos vuelos.
Durante un acto transmitido por el canal estatal VTV, Maduro intentó responsabilizar al gobierno estadounidense, asegurando que las autoridades de EE.UU. han «dañado las comunicaciones que habíamos abierto». En un discurso lleno de contradicciones, afirmó que su interés principal era «traer de vuelta a los venezolanos presos y perseguidos injustamente solo por ser migrantes».
Sin embargo, la realidad es que la deportación de ciudadanos venezolanos es un derecho soberano de Estados Unidos, y el gobierno de Venezuela tiene la obligación de recibir a sus nacionales sin condiciones. En lugar de asumir su responsabilidad, Maduro recurre al chantaje político y económico, buscando justificar su inacción con la decisión estadounidense sobre Chevron, cuando en el pasado ya ha bloqueado vuelos de repatriación e impedido el ingreso de migrantes.
Desde que comenzó el mandato de Donald Trump hasta la fecha, Venezuela solo ha permitido tres vuelos de repatriación de migrantes deportados, lo que evidencia la falta de compromiso real del régimen con sus propios ciudadanos. Mientras Maduro finge preocupación por los venezolanos en el extranjero, en el país la crisis humanitaria sigue profundizándose, obligando a miles a huir diariamente en busca de mejores oportunidades.
El cinismo del régimen queda nuevamente expuesto: en vez de atender la grave crisis migratoria que ha expulsado a más de 7,7 millones de venezolanos, Maduro intenta utilizar la revocación de la licencia de Chevron como una excusa para eludir su responsabilidad, dejando a miles de deportados en el limbo.