España impulsa un nuevo sistema digital para la solicitud de nacionalidad desde Cuba, en un intento por depurar el proceso actual, plagado de demoras, incertidumbre y presuntas irregularidades en la asignación de turnos. El Consulado General en La Habana emitió un comunicado esta semana para detallar la transición hacia esta nueva plataforma, que será esencial para quienes deseen acogerse a la Ley de Memoria Democrática (LMD).
Este sistema reemplazará al actual procedimiento de cita previa, y aunque aún no está operativo, su lanzamiento se prevé en las próximas semanas, según las autoridades españolas. El Ministerio de Asuntos Exteriores asegura que la nueva herramienta digital permitirá una gestión más eficiente, transparente y equitativa del proceso de credenciales, especialmente ante la alta demanda de solicitudes por parte de los cubanos.
Uno de los cambios más relevantes es la eliminación progresiva de todas las credenciales generadas antes del 23 de junio de 2025, excepto aquellas creadas desde abril que no hayan sido utilizadas. Esta depuración apunta a reducir el colapso del sistema y combatir el mercado negro de turnos, que ha afectado a miles de solicitantes.
Mientras tanto, quienes aún no han tramitado sus credenciales pueden hacerlo a través del sistema actual, aunque ya no recibirán confirmación automática. El consulado garantiza que las solicitudes válidas serán integradas a la nueva plataforma cuando entre en vigor.
El plazo para presentar solicitudes bajo la LMD vence el 22 de octubre de 2025. Según las autoridades, todas las credenciales registradas correctamente antes de esa fecha serán válidas, incluso si la cita presencial ocurre después. La medida responde a una prórroga excepcional aprobada por el Gobierno español en 2024, ante el volumen sin precedentes de expedientes: más de 609.000 solicitudes, con 288.000 aprobaciones y 180.000 inscripciones ya realizadas.
La Ley de Memoria Democrática reconoce el derecho a la nacionalidad a descendientes de exiliados españoles por razones políticas, ideológicas o por su orientación sexual, así como a hijos de mujeres que perdieron la nacionalidad por casarse con extranjeros antes de 1978 y a hijos mayores de quienes ya hayan recuperado la nacionalidad.
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, ha subrayado el compromiso con la modernización consular, respaldado por una inversión de 115 millones de euros en digitalización. Solo en 2024, los consulados gestionaron más de 190.000 llamadas de emergencia y 8.600 asistencias consulares, lo que refleja un aumento del 19 % respecto al año anterior.
Con la entrada en vigor del nuevo sistema digital, España busca no solo mejorar la atención consular a los ciudadanos cubanos, sino garantizar que el derecho a la nacionalidad se ejerza sin interferencias, privilegios ni corrupción. Una reforma clave que podría marcar un antes y un después en los trámites consulares para los cubanos descendientes de españoles.

