El Gobierno de Paraguay ha suspendido el acuerdo de cooperación médica con el régimen de Cuba, alegando su firme rechazo a las prácticas de explotación y esclavitud laboral ejercidas sobre los médicos cubanos enviados al extranjero por La Habana. La decisión se produjo apenas meses después de la firma del Memorando de Entendimiento entre ambos países, suscrito en diciembre de 2024.
La medida, confirmada por la Fundación para los Derechos Humanos en Cuba (FHRC), con sede en Miami, responde a los crecientes informes y denuncias internacionales que acusan al régimen cubano de operar redes de trata de personas bajo el disfraz de solidaridad médica. Según la FHRC, estas brigadas constituyen una forma moderna de esclavitud donde los médicos son privados de sus libertades y forzados a trabajar en condiciones inhumanas.
“El Gobierno de Paraguay ha dado un paso valiente y ético”, declaró Tony Costa, presidente de la FHRC, acompañado por Hugo Acha, director de Investigaciones. Ambos coincidieron en que otros gobiernos deben revisar sus vínculos con el régimen cubano, priorizando el respeto a los derechos humanos sobre conveniencias diplomáticas o económicas.
Desde hace años, diversas investigaciones han documentado cómo los profesionales de la salud cubanos son víctimas de retención de salarios, vigilancia constante, acoso sexual y restricciones severas a su movilidad. El régimen llega a confiscar hasta el 75% de sus ingresos y aplica represalias si alguno intenta abandonar la “misión”.
El acuerdo ahora cancelado, firmado por el ministro de Salud cubano, José Ángel Portal Miranda, contemplaba tres años de vigencia y se había anunciado como un relanzamiento de la cooperación sanitaria entre ambos países. Durante su firma, el embajador cubano en Asunción, Francisco Fernández Peña, elogió la supuesta eficacia de programas anteriores como la Operación Milagro y el plan de becas médicas en Cuba, que permitió graduar a más de mil paraguayos.
Sin embargo, el trasfondo de estas iniciativas siempre estuvo marcado por las denuncias de coerción y abuso hacia los médicos cubanos. Desde 2015, Paraguay ya había detenido la presencia de estas brigadas, que inicialmente operaron entre 2005 y 2007. La reapertura del acuerdo en 2024 generó preocupación entre organismos de derechos humanos, ahora confirmadas por esta contundente respuesta oficial del gobierno de Santiago Peña.
La FHRC instó a la comunidad internacional a no ser cómplice del modelo de negocios del régimen cubano, que explota a sus ciudadanos como mercancía exportable, bajo una fachada humanitaria que encubre violaciones sistemáticas de derechos fundamentales.