Jerome Powell, presidente de la Reserva Federal, lanzó una seria advertencia este viernes sobre los riesgos inflacionarios que podrían desencadenarse por los nuevos aranceles impuestos por el expresidente Donald Trump. En un discurso ofrecido a las afueras de Washington, Powell reconoció que la economía estadounidense se enfrenta a un “panorama altamente incierto”, con posibles aumentos tanto en el desempleo como en los precios al consumidor.
Los aranceles, considerados los más agresivos en la historia moderna de EE.UU., incluyen un impuesto del 10% sobre todas las importaciones, que entrará en vigor este sábado, con incrementos adicionales previstos para el 9 de abril. Según Fitch Ratings, estas medidas superan incluso las tarifas implementadas en la Gran Depresión bajo la Ley Smoot-Hawley de 1930.
“Los aranceles probablemente provocarán un aumento inicial de la inflación, pero existe la posibilidad real de que este impacto sea más prolongado de lo esperado”, advirtió Powell. Varios analistas temen que la economía pueda dirigirse hacia un escenario de estanflación, con bajo crecimiento económico, desempleo al alza y precios en ascenso, una combinación que remite a la crisis de los años 70.
La Reserva Federal, que actualmente mantiene su tasa de interés clave en 4,3%, ha optado por una postura de espera, dejando sin cambios el costo del crédito en sus últimas reuniones. Aunque en 2024 se contemplaban hasta cinco recortes, la incertidumbre desatada por las políticas de Trump ha llevado al banco central a frenar esas expectativas.
A pesar de que el mercado laboral continúa mostrando cierta solidez —con 228.000 empleos creados en marzo—, la tasa de desempleo se elevó ligeramente al 4,2%. Además, la desaceleración en la caída de la inflación ha debilitado el argumento para reducir las tasas a corto plazo.
En paralelo, Trump volvió a presionar públicamente a la Reserva Federal a través de su red Truth Social, exigiendo una rebaja inmediata de las tasas y acusando a Powell de “jugar a la política”. Sin embargo, desde la Fed se subraya la necesidad de prudencia. “Estamos observando atentamente cómo evolucionan estos cambios de política”, afirmó Powell, sugiriendo que no habrá movimientos apresurados.
El impacto de estas medidas proteccionistas ya se siente: los mercados bursátiles han reaccionado con caídas generalizadas y las proyecciones de recesión global han aumentado. Para el equipo económico de JPMorgan, las probabilidades de una recesión mundial ascienden ahora al 60% si los aranceles se mantienen.
A medida que el país se adentra en un nuevo capítulo de tensión económica e incertidumbre comercial, la Reserva Federal enfrenta una de sus decisiones más complejas: elegir entre defender el poder adquisitivo o evitar un frenazo económico. Powell dejó claro que no hay una salida sencilla: “No cabe duda de que es una situación difícil”.