El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos inició este 25 de marzo de 2025 un proceso masivo de notificación a migrantes cubanos, haitianos, nicaragüenses y venezolanos beneficiarios del parole humanitario, advirtiéndoles que su estatus legal ha sido revocado y que deben abandonar el país de forma voluntaria antes del 24 de abril.
Según el comunicado oficial, estos migrantes deben salir “ahora, pero no más tarde de la fecha de terminación de su parole”, de lo contrario enfrentarán expulsión acelerada bajo la sección 235 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA), o serán sometidos a procedimientos de deportación conforme a la sección 240 de esa misma ley.
La notificación deja claro que si no han conseguido una base legal para permanecer en EE.UU., y no se marchan antes de la fecha límite, comenzarán a acumular “presencia ilegal”. Acumular más de 180 días en esa condición puede hacer que sean inadmisibles para futuras solicitudes de ingreso.
En el caso de salidas por vía terrestre, se instruye a los migrantes a notificar su salida a través de la aplicación CBP Home, o mediante el sitio oficial del CBP si tienen problemas técnicos.
NEW: More than 500K migrants flown into the US under the Biden admin’s parole scheme for Cubans, Haitians, Venezuelans and Nicaraguans will soon all receive this notice that their permission to be in the U.S. is terminated. pic.twitter.com/9E7Um8quVc
— Jennie Taer 🎗️ (@JennieSTaer) March 28, 2025
Además de la revocación del parole, el aviso incluye la cancelación de la autorización de empleo concedida bajo este programa. El DHS señala que, al cesar la condición bajo la cual se otorgó la libertad condicional, también queda sin efecto el permiso de trabajo, salvo que el migrante presente pruebas de que aún mantiene un estatus legal válido.
El parole humanitario, implementado por la administración de Joe Biden en enero de 2023, permitió que más de 532.000 migrantes, entre ellos decenas de miles de cubanos, ingresaran legalmente a EE.UU. con un permiso temporal siempre que contaran con un patrocinador económico dentro del país.
Sin embargo, con la cancelación del programa, quienes aún no han accedido a una vía legal permanente —como el asilo político o la Ley de Ajuste Cubano— quedan en una situación de alto riesgo migratorio. Se estima que unos 26.000 cubanos que llegaron después de marzo de 2024 aún no cumplen el requisito del año físico necesario para solicitar residencia bajo dicha ley, quedando ahora en un limbo legal sin protección.
Esta decisión del gobierno estadounidense marca un giro drástico en su política migratoria, afectando directamente a miles de cubanos que escaparon del régimen autoritario en la isla, y que ahora enfrentan la amenaza de ser devueltos a un país sumido en una grave crisis económica y represiva.