Un insólito intento de robo fue frustrado este viernes en Cuba, cuando tres individuos intentaron saquear los equipajes de una guagua arrendada que viajaba de La Habana a Camagüey, utilizando un método que parece sacado de una película.
Según testimonios difundidos en redes sociales, dos de los ladrones se hicieron pasar por pasajeros, mientras un tercer cómplice viajaba oculto dentro de un maletín ubicado en el compartimento del maletero del ómnibus. La maniobra estaba cuidadosamente diseñada: el sujeto escondido saldría a hurtadillas para registrar y extraer objetos de valor del resto del equipaje, trasladándolos a los bolsos vacíos de sus compañeros.
La estrategia, sin embargo, fue abortada gracias a la rápida reacción del conductor, quien notó comportamientos sospechosos y decidió detener el vehículo para inspeccionar el área de carga. Al ser requeridos a mostrar su equipaje, los dos falsos pasajeros alegaron que llevaban una «mudanza», pero el contenido real eran maletines llenos de cartones y basura, colocados para ocultar el verdadero propósito del viaje.
Dentro de uno de estos bultos fue encontrado el tercer implicado, sorprendido y reducido antes de que pudiera ejecutar el robo.
Este caso pone nuevamente en evidencia el estado de inseguridad y la profunda crisis social y económica que atraviesa Cuba, donde la delincuencia ha encontrado terreno fértil ante la desesperación y la falta de control institucional. La ingeniosidad criminal mostrada en este hecho refleja una sociedad que sobrevive entre la escasez, la represión y la ausencia de futuro.
Las autoridades no han emitido declaraciones oficiales, pero el incidente ha generado amplio debate en redes sociales, donde muchos cubanos ven en este episodio una muestra del colapso moral al que ha sido empujado el país.