El dólar se dispara en Cuba: la dolarización avanza mientras el peso pierde valor
El dólar estadounidense alcanzó este domingo los 345 CUP en el mercado informal cubano, igualando al euro, según reportes del medio independiente El Toque. Este repunte marca un nuevo episodio en la volatilidad cambiaria de la isla, impulsada por la crisis económica y la creciente dolarización de sectores clave.
Durante más de un mes, el dólar se había mantenido estable en 340 CUP, tras una ligera caída en diciembre. Sin embargo, los últimos días han mostrado una clara recuperación, reflejando la presión del mercado y el incremento en la demanda de divisas.
Dolarización en ascenso: combustible y tiendas en divisas
El proceso de dolarización de la economía cubana se ha hecho más evidente con la expansión de tiendas y servicios que operan exclusivamente en dólares, como la reciente comercialización de combustible. Mientras tanto, el MLC (Moneda Libremente Convertible), que anteriormente era clave para acceder a productos básicos, ha perdido relevancia, lo que ha empujado aún más la demanda del dólar en el mercado informal.
La incapacidad del gobierno para garantizar acceso a divisas extranjeras a través de canales oficiales mantiene a la población dependiendo del mercado negro, donde las tasas fluctúan según la oferta y la demanda. En un contexto de inflación descontrolada y escasez de bienes esenciales, el valor del peso cubano sigue en caída libre.
Incertidumbre sobre el futuro de las tasas de cambio
El comportamiento futuro del dólar en Cuba dependerá de varios factores, incluyendo las políticas económicas del régimen, la liquidez de divisas en el mercado y el impacto de la crisis en la oferta y demanda. Si la tendencia actual se mantiene, el euro también podría seguir el mismo camino, aumentando su valor frente al peso cubano.
Mientras tanto, los cubanos continúan enfrentando las consecuencias de una economía dolarizada, donde el acceso a bienes y servicios básicos está cada vez más ligado a la disponibilidad de divisas extranjeras, dejando al peso cubano con un poder adquisitivo en constante deterioro.