Díaz-Canel reconoce el colapso del sistema financiero cubano y plantea una revisión urgente de la política monetaria para «convivir con la dolarización parcial».
Más de 67.000 personas abandonaron Miami-Dade en un año, presionadas por el costo de vida y la crisis inmobiliaria. El sur de Florida vive un cambio demográfico sin precedentes.