En medio de una profunda crisis energética que mantiene a Cuba en vilo, tanqueros cargados de combustible aguardan por días e incluso meses para descargar en los puertos de la Isla. Esta preocupante situación, documentada por Diario de Cuba, sugiere que el régimen enfrenta serias dificultades en su capacidad de almacenamiento, refinación y distribución de combustibles.
Un ejemplo de estas demoras es el buque Corossol, que tras llegar a Cuba el 20 de noviembre de 2024, tuvo que esperar hasta el 3 de marzo de este año para poder atracar en Matanzas y descargar sus 106.000 toneladas de diésel. Este escenario se repite con el Marlin Aventurine, que desde el 5 de marzo permanece frente a la bahía de Matanzas con 330.000 barriles de combustible comprados en Francia por GAESA, el conglomerado militar que controla la economía cubana.
A esta preocupante lista se suma el Marlin Ammolite, otro tanquero con un estimado de 330.000 barriles de combustible procedente de Francia, cuya llegada a Cuba está prevista para el 1 de abril. «¿Tiene Cuba un problema de capacidad de almacenaje, en su cadena logística o un problema financiero?», se pregunta Jorge Piñón, investigador del Instituto de Energía de la Universidad de Texas.
La crisis se acentúa con el reciente caso del petrolero ruso Akademik Gubkin, que llegó a la bahía de Nipe, Holguín, el 18 de febrero con 700.000 barriles de petróleo crudo. En lugar de ser trasladado a tierra, el cargamento tuvo que ser trasbordado a otros buques, una maniobra que demoró más de dos semanas y evidenció la incapacidad logística del régimen.
Mientras el combustible permanece varado en el mar, la crisis eléctrica se profundiza. El pasado 14 de marzo, Cuba experimentó una desconexión total del sistema eléctrico, y a pesar de la reconexión parcial, los apagones continúan afectando a toda la Isla. La estatal Unión Eléctrica ha reconocido que el país solo logra cubrir el 45% de la demanda máxima, con 42 centrales de generación distribuidas fuera de servicio por falta de combustible.
Para Piñón, la situación evidencia no solo problemas financieros y de pago, sino también una profunda crisis estructural en la logística, almacenamiento y refinación del petróleo en Cuba. Mientras el régimen mantiene su opacidad sobre las verdaderas causas de la crisis, la población sigue sufriendo apagones interminables y un deterioro aún mayor en su calidad de vida.
CON INFORMACIÓN DE DIARIO DE CUBA.