En un giro inesperado en la diplomacia internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el 11 de marzo que el mandatario ucraniano, Volodymyr Zelensky, será recibido nuevamente en la Casa Blanca tras la reciente negociación en Arabia Saudita, donde Ucrania acordó un cese al fuego temporal.
Durante las conversaciones en Yeda, Ucrania aceptó una tregua de 30 días, con la esperanza de que Rusia también acceda a la propuesta. «Nos reuniremos con ellos más tarde hoy y mañana, y esperamos poder llegar a un acuerdo. Creo que el cese al fuego es muy importante», declaró Trump a la prensa.
El anuncio se produce después de semanas de tensiones entre Washington y Kyiv, provocadas por un fuerte altercado en el Despacho Oval el 28 de febrero. La disputa llevó a la suspensión del apoyo militar e inteligencia por parte de EE.UU. y la congelación de un acuerdo bilateral sobre recursos minerales.
El 4 de marzo, Zelensky calificó el enfrentamiento como un «lamentable episodio» y reafirmó su disposición a trabajar por la paz bajo el liderazgo de Trump. Finalmente, tras las negociaciones en Arabia Saudita, el gobierno ucraniano confirmó su compromiso con un alto al fuego condicionado a la respuesta rusa.
El pacto supone un cambio de postura para Kyiv, que anteriormente advertía sobre los riesgos de una pausa en los combates, ya que permitiría a Moscú reagrupar sus fuerzas. Sin embargo, el acuerdo facilitó el restablecimiento del apoyo militar y de inteligencia por parte de EE.UU., revirtiendo la decisión previa de Trump de suspender la asistencia a Ucrania.
Este acercamiento diplomático entre Zelensky y Trump abre un nuevo capítulo en la relación bilateral, mientras la comunidad internacional sigue de cerca los próximos movimientos de Rusia en el conflicto.