La administración de Donald Trump ha anunciado la revocación oficial del parole humanitario que permitió la entrada legal de más de medio millón de inmigrantes de Cuba, Haití, Nicaragua y Venezuela a Estados Unidos. La medida, publicada este viernes por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entrará en vigor el próximo 24 de abril, y representa un giro drástico en la política migratoria estadounidense.
El programa, instaurado por la administración Biden, permitía una estadía legal de dos años con autorización de trabajo para quienes ingresaran bajo este mecanismo. Solo Cuba aportó 110,240 beneficiarios. Sin embargo, con la nueva directiva, todos los permisos otorgados quedarán invalidados en un plazo de 30 días a partir de su publicación oficial, incluidos los permisos de viaje, autorizaciones laborales y formularios I-134A ya aprobados.
La decisión afecta especialmente a unos 26,000 cubanos que llegaron al país después de marzo de 2024 y que no cumplirán con el año de permanencia requerido para acogerse a la Ley de Ajuste Cubano (CAA). Solo quienes hayan procesado sus casos antes de la publicación del documento estarán protegidos bajo esa ley.
El DHS advierte que, una vez invalidado el parole, estos inmigrantes podrán ser sometidos a procesos de deportación acelerada, conocidos como «expulsión expedita», aplicable a personas con menos de dos años en el país. La medida podría desencadenar un aumento de las deportaciones de cubanos recién llegados, dejándolos sin opción migratoria válida a menos que busquen otra vía legal urgente.
Este golpe al parole humanitario cumple una de las promesas de campaña de Trump, quien desde el inicio criticó la legalidad del programa, considerándolo una extralimitación ejecutiva de Biden sin aval del Congreso. El pasado 20 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva para su eliminación, argumentando supuestas fallas en los controles de seguridad nacional y riesgo de fraude.
La cancelación del programa ocurre en un contexto de crisis migratoria sostenida y podría impactar de forma desproporcionada a la diáspora cubana, que ha buscado en el parole una vía legal ante el colapso económico, social y político que atraviesa la isla bajo el régimen dictatorial de La Habana.
Aunque el documento del DHS no menciona explícitamente otros programas como Uniting for Ukraine o los procesos de reunificación familiar para cubanos, estos también han sido pausados de manera indefinida, dejando en suspenso miles de esperanzas familiares.
No se descarta que esta decisión sea impugnada ante los tribunales federales, aunque por ahora representa un duro revés para miles de inmigrantes que habían encontrado en el parole una vía segura y legal para rehacer sus vidas en libertad.
Con Información de CAFE FUERTE