En medio del creciente paro universitario en Cuba, la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana (UH) ha emitido una contundente declaración en la que llama a la unidad entre las facultades, exige la renuncia del presidente nacional de la FEU, Ricardo Rodríguez González, y advierte que no tolerarán represalias contra estudiantes o docentes involucrados en las protestas contra el tarifazo impuesto por ETECSA.
El documento, divulgado por los propios estudiantes a través de redes sociales, propone la creación de un espacio público y abierto de intercambio para toda la comunidad universitaria, y plantea la necesidad de convocar un Consejo Ampliado con representantes de cada facultad para revisar el rol de la actual dirigencia estudiantil, a la que acusan de no representar los intereses reales del alumnado.
«Nos unimos a lo planteado por la Facultad de Filosofía, Historia, Sociología y Trabajo Social», expresan los firmantes, en clara referencia a la pérdida de legitimidad de una FEU subordinada a los intereses del régimen cubano y no a las demandas del estudiantado.
Los estudiantes también manifestaron su rechazo frontal a cualquier intento de sanción o amenaza contra quienes han decidido manifestarse, al tiempo que repudiaron la campaña de desinformación desplegada por la prensa oficial, que intenta minimizar o desacreditar el alcance de las protestas.
Contrario al discurso del régimen, que insiste en que “el proceso docente continúa con normalidad”, el movimiento estudiantil se ha expandido. Facultades de la Universidad de La Habana como Matemática y Computación, Filosofía, Psicología y, más recientemente, Artes de los Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA) del ISA, han declarado paros académicos indefinidos.
Además, se han sumado estudiantes de provincias como Holguín, Villa Clara y Santiago de Cuba. En la Universidad de Oriente, alumnos de Biología anunciaron su retirada de clases a partir del 5 de junio, en protesta contra las medidas impuestas por el monopolio estatal de telecomunicaciones.
Mientras tanto, la Facultad de Comunicación de la UH decidió no adherirse al paro, pero sí rechazó los 6GB de datos móviles que ETECSA ofreció como “compensación”, exigiendo una solución que beneficie a toda la población y no solo a sectores específicos.
El conflicto revela no solo el creciente descontento por el aumento de precios en los servicios de internet, sino también el hartazgo generalizado ante la falta de representación real en las estructuras estudiantiles y la represión de cualquier forma de disenso.
La Universidad de La Habana, una de las instituciones más simbólicas del país, se ha convertido en el epicentro de un movimiento de protesta sin precedentes, que pone en evidencia la profunda crisis social y política que atraviesa la isla.

