Un video difundido en Internet ha sacado a la luz detalles del fallo ocurrido en la subestación eléctrica del Diezmero, en La Habana, que provocó el más reciente apagón general en Cuba, el cuarto en menos de seis meses.
El material, publicado por el periodista Mario Herrera, del telecentro Canal Habana, muestra imágenes de la infraestructura deteriorada y recoge declaraciones de Ariel Mas Castellanos, director de Subestaciones de la Empresa Eléctrica de la capital. Según el funcionario, el colapso se debió al desgaste de un aislante de la línea, el cual no ha podido ser reemplazado por falta de repuestos compatibles en el mercado internacional.
“Está envejecido y se torna bastante difícil sustituirlo, porque no nos permiten la entrada en el mercado de este tipo de elementos”, afirmó Mas Castellanos, evidenciando la crisis del sistema eléctrico cubano.
Como medida emergente, los técnicos decidieron retirar el componente averiado y restablecer la continuidad de la línea para intentar devolver el servicio a La Habana en cuanto la generación lo permita. No obstante, no se precisó cuánto demorará la recuperación total del país.
La Unión Eléctrica informó en la madrugada del sábado que el restablecimiento se está haciendo mediante microsistemas, con apenas 110 MW de generación en 12 provincias. Sin embargo, el proceso de reconexión con las principales centrales termoeléctricas avanza lentamente, mientras la población sigue sufriendo los estragos de la crisis energética.
Nuevas estrategias para restablecer la energía en Cuba
Horas después del colapso eléctrico, el director general de electricidad del Ministerio de Energía y Minas, Lázaro Guerra Hernández, compareció en la televisión cubana para detallar la estrategia de recuperación. Según el funcionario, los microsistemas han logrado incrementar la generación a 225 MW, priorizando el suministro a centros vitales.
En el oriente del país, el microsistema de Camagüey ha comenzado a llevar energía a la termoeléctrica de Nuevitas, mientras que en Santiago de Cuba se está alimentando la unidad 3 de la termoeléctrica Renté. Se espera que, una vez estabilizada la generación en Nuevitas, se pueda enviar electricidad a la termoeléctrica Felton para su incorporación al sistema.
Por otro lado, en la región occidental, el microsistema más grande del país depende del arranque de la planta Energás, lo que permitirá energizar subestaciones de La Habana, las termoeléctricas de Mariel y Santa Cruz, y las patanas flotantes. Hasta que estas unidades no estén en funcionamiento, la distribución de energía a los circuitos urbanos no podrá iniciarse.
Guerra Hernández aseguró que el fallo en la subestación del Diezmero «no limita la interconexión del Sistema Eléctrico Nacional (SEN)». Sin embargo, millones de cubanos continúan en la incertidumbre, en medio de la frustración, la indignación y la desconfianza ante la persistente crisis energética.